miércoles, 24 de febrero de 2010

'Cuentos de lo inesperado', de Roald Dahl.

Hoy estoy más mala que los perros y tengo la ligera sospecha de que estoy incubando algo malo (por cierto, siempre me ha parecido horrible la expresión 'estar incubando algo', cualquiera diría que se está incubando un alien, por cómo suena). Pero si hay algo que estoy, aparte de más mala que los perros, es decidida a escribir hoy la primera reseña del blog. En parte porque no hay ninguna y ya toca; en parte porque quiero estrenar el botón maravilloso de Reseñas que estará colocada a vuestra derecha poco después de que publique esta entrada y que no hice yo sino una persona con mucho más talento, Mallister.

Así es que hoy, aprovechando que el termómetro hace horas extra, os confesaré lo que me gusta hacer cuando estoy incubando aliens: me gusta leer cuentos y relatos cortos. Las novelas suelen requerir de mí una cantidad de energía que los relatos no precisan, ni siquiera aquellos que pueden considerarse grandes piezas literarias y que nadie debería menospreciar. Así pues, la reseña de hoy es un libro de cuentos recopilados.

 


Título:  Relatos de lo inesperado.

Título original: Tales of the Unexpected.

Autor: Roald Dahl

Editorial: Anagrama

320 páginas

ISBN: 8433920863






Todos conocéis a Roald Dahl. Algunos no sabéis que lo conocéis, pero todos habéis leído algo suyo. Entre sus obras más famosas están 'Charlie y la fábrica de chocolate', 'Matilda', 'James y el melocotón gigante' y 'Las Brujas', entre otras que han cautivado las mentes de niños y mayores durante décadas. Pero aparte de ser un novelista imaginativo y polifacético, Roald Dahl escribía unos cuentos magníficos, algunos de los cuales, dieciséis, para ser exactos, podéis encontrar en este recopilatorio, los 'Relatos de lo inesperado'.


Y desde luego, dudo que haya otra forma mejor de definirlos que como inesperados. Encontraréis unos cuentos llenos de sorpresas y con giros que os harán reir, releer y, en más de una ocasión, que os dejarán espantados. El señor Dahl es un efectista que puede conseguir la reacción del lector con una sola frase después de construir su atmósfera concienzudamente a lo largo de la historia. Lo mejor, sin duda, es que construye estas sensaciones y situaciones complejas con el mínimo esfuerzo por nuestra parte, que leemos una prosa fluída y sencilla, que engancha desde el principio y da el golpe de gracia sin demorarse. Muchos de estos relatos fueron llevados a la pantalla por el maestro del suspense, Alfred Hitchcock, dato que dejo caer para que os hagáis una idea del calibre de algunos de estos maravillosos cuentos.

Cuando los leáis, si los leéis, notaréis que hay ciertos temas recurrentes, como por ejemplo la mujer sumisa que un día hace algo completamente descabellado (y a veces escalofriante) o las apuestas absurdas que terminan de forma inquietante. Pero a pesar de ello las historias nunca cansan ni se hacen predecibles: Todo lo contrario. Cada cuento os sorprenderá de una forma única y nueva, y admitámoslo, hoy en día es difícil encontrar algo así. Todas estas piezas de extraordinaria literatura pueden  ser adquiridas a día de hoy por el módico precio de 8,50 euros. Y para que abráis boca y se os despierte el interés, os dejo la sinopsis de algunos de los cuentos incluídos en el volumen:

Gastrónomos 
Un rico burgués invita a un reconocido catador de vinos a comer. A la llegada del vino, el invitado apuesta, arrogante, a que es capaz de adivinar la procedencia y el año exacto del vino que acompaña las viandas. Tan seguro está el anfitrión de la exclusividad de la botella que no le importa apostar la mano de su hija ante la escandalizada mirada de su esposa y la perplejidad de los restantes invitados que observan expectantes la parsimoniosa y profesional cata por parte del experto que, seguro también de sí mismo, apuesta toda su hacienda en el reto. 


Tatuaje
Un pordiosero entra en una galería de arte donde expone su obra  un cotizadísimo artista que antaño fuera  su amigo íntimo. Recuerda cuando años atras y bajo los efluvios del alcohol, el pintor tatuó su espalda con la figura de la mujer que ambos amaban. El amor por la modelo y el talento del pintor gestaron una primorosa obra. Enterado el público asistente a la exposición de la maravilla que portaba el mendigo impresa en su piel, comienzan las tentadoras ofertas para que la venda. El problema es cómo hacerlo.


El hombre del sur
En un hotel de Jamaica los turistas disfrutan del clima y de la piscina del establecimiento. Entre ellos se encuentra un extraño personaje que, ante la afirmación de un joven acerca de la infalibilidad de su mechero de gasolina, le propone una apuesta: Un Cadillac contra el dedo meñique del muchacho si el encendedor de este último puede dar llama diez veces seguidas, en el primer intento, en una habitación cerrada. Ante el asombro de los presentes por lo inusitado de la prenda exigida por el hombre, el joven acepta la apuesta.


La patrona
Un joven, con motivo de un viaje de trabajo, llega a un pequeño pueblo donde debe pasar la noche. Una acogedora pensión llama su atención y llama al timbre. La patrona lo recibe solícita, pero pese a la aparente amabilidad que muestra, el muchacho detecta un leve matiz de locura al que no da importancia. Cuando firma el libro de registros observa que los últimos apellidos que allí figuran le resultan sumamente familiares. ¿Dónde ha escuhado antes aquellos apellidos? Mientras se devana los sesos tratando de recordar,  la patrona sirve un té con cierto sabor a almendras amargas.


Os recomiendo encarecidamente que os hagáis con estos cuentos que, puedo aseguraros, no os decepcionarán. Yo por mi parte me voy a la cama, a ver si mato al alien a base de zumos de naranja y cuentos de Roald Dahl.






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2 comentarios:

Mallister dijo...

Cada vez que leo el nombre de Alfred Hitchcock tarareo automáticamente la melodía. Siempre.

¡Oh! El tercer botón. ¡Qué ilusión!

Por lo que veo en el libro ha reunido unos cuantos cuentos sobre apuestas arriesgadas. Sin embargo las sinopsis que más me han llamado la atención han sido la del cuento de "La Patrona" y "El Tatuaje". Esta última especialmente... ¿Qué narices hará? ¡Ains...! Por eso es mala idea que un artista famoso te tatue algo. Luego puede ir reclamado derechos de autor e igual acaba con tu espalda de alfombra. O un fan loco puede arrancárte la piel... Bueno, mejor no seguir por ahí.

Y no he leído nada de Roald Dahl *se esconde* aunque a mi favor he de decir que he visto las películas más famosas que se basan en sus obras. Aunque no estoy segura de que sea buena excusa.

Me ha gustado la reseña. Dan ganas de bajar a la librería o ir a la biblioteca(aunque ahora no, que tengo que reposar la comida, pero me lo apunto)

Perséfone dijo...

Me encanta Roald Dahl. Creo que mi libro favorito de él es Las brujas, y eso que me he leído varios suyos. También leí este, aunque apenas lo recuerdo, pero me gustó mucho en su momento.

Qué casualidad que el pasado miércoles lo vi en la Fnac y le comenté a Alberto lo de la pata de cordero. De repente me apetece releermelo...